Besos, oscuridad, minimal techno y todo lo que lo acompaña en Dalston. Eso es The Nest. Y coreanas que prueban el cristal, kuwaitis puestos extásis, y un DJ con una máscara de Guy Fawkes. Pocos guiris. Y los que hay son camellos viejos que te arrastrán a sus council house a fiestas donde no se bebe cerveza. Y noches que son arcoiris donde se circula en Uber conducidos por indígenas de las Maldivas.