Yo iba para algo en la vida

El blog en español de Raúl Quirós Molina

Mes: septiembre 2015 (página 1 de 3)

Recuerdos de Londres: Cardboard Citizens

No es sencillo entrar como voluntario a Cardboard Citizens: hay que poseer un currículo relevante, pasar una entrevista personal y recibir un curso de concienciación y seguridad. Creada en 1991 por Adrian Jackson, a la sazón amigo y traductor al inglés de Augusto Boal, Cardboard Citizens es una de las compañías de teatro pioneras en el uso de teatro del oprimido en el Reino Unido. En particular trabajan con gente sin techo, en varios centros sociales y en su sede en Whitechapel.

Pasé tres meses currando para ellos y tuve la oportunidad de acudir como profesor asistente en talleres de escritura creativa e inglés. Un tiempo suficiente para saber que el problema de la vivienda en Londres tiene dimensiones inhumanas y que la voluntad política de solucionarlo es mínima. Poco importaba de dónde venías, si eras inmigrante o local, Londres sigue siendo, en el siglo XXI, una pesadilla dickensiana: el distrito de Tower Hamlets, donde está situada la sede de Cardboard Citizens, sufre una tasa de pobreza infantil mayor del 50%

Con todo, Cardboard Citizens sigue llevando las tesis de Freire y Boal al teatro, y recientemente llegaron al National Theatre con un show que ha puesto de manifiesto la necesidad de un teatro militante en el siglo XXI.

Recuerdos de Londres: El Kebab de Newington Green

Exactamente este, de toda una colección de restaurantes turcos y chipriotas que se prodigan por la zona, es mi favorito. Durum, de pollo, con guindilla y sin salsa picante.

Recuerdos de Londres: Tokyo Diner

Sin título

No son los noodles más vistosos del planeta, ni el sushi más sabroso; es posible que el servicio ni siquiera sea japonés pero es céntrico, barato y está sumergido en mitad del Soho, entre bares gays, casas de putas y turistas perdidos, que son la sal de la tierra en Londres. Chris puede dar buena cuenta de ello.

Recuerdos de Londres: Bárbara y Sergio

http://barbarana.com/

El secreto evangélico de la salud mental y emocional se hallará en algo tan sencillo como un plato de pimientos con atún. Esto era lo que solucionaba las crisis personales en Albion Road, donde vivíamos separados apenas por tres portales. Cigarrillos, cervezas y comidas en común amortiguaron grandemente las angustias de un recién llegado que tuvo que aprender, al poco de llegar a esta ciudad, a hacerlo todo de nuevo. También ofrecieron alojamiento en incontadas ocasiones (a veces pienso que medio Londres ha pasado por casa de Bárbara y Sergio), y también una cantidad ingente de tiempo de trabajo como esto, o esto, o esto. La fortuna ha querido que los tres tengamos un vínculo fuerte con las mismas ciudades, ya sea por elección o por familia y que este adiós sea solo temporal, hasta navidades. Quizá hayáis sido las personas que más he querido en Londres.

Sergio.

Bárbara Ana.

 

Recuerdos de Londres: Dalston CLR

Dalston CLR James Library

En 2013 cometí la imprudencia de dejar de trabajar para dedicarme de lleno a la escritura, y en este proceso que me costó todos mis ahorros encontré mi lugar favorito para no trabajar: la biblioteca de Dalston, CLR James. James fue un activista negro que murió en el 89 y un vecino de Hackney que se tiraría de los pelos si supiera que en la primera planta de la biblioteca hay un señor Starbucks con sus hipsters, sus macs y su pumpkin spicy latte a 3.5 libras la unidad. Refugio improvisado de indigentes y pensionistas, la biblioteca no tiene un fondo impresionante (aunque está Shakespeare en todos sus colores) pero es lo suficientemente silenciosa como para escribir sin interrupción durante horas. De allí salieron Springtime, Carrera de Ratas y Teatro por la Memoria, entre muchas otras obras fallidas.

Recuerdos de Londres: Victoria Park

Este es un documental sobre corredores que se grabó hace unos años y que recomendó The Guardian. El film se rueda en Victoria Park, que ha sido el epicentro de mi vida en Londres – de alguna manera o de otra todas mis habitaciones en casas han orbitado alrededor de este pequeño corazón verde, aún libre de turistas, en el norte de Londres. Es cierto, me perdió el romance unas cuantas veces y me olvidaba, entre besos, que estaba en el mejor parque de Londres. He escrito más historia personal en este parque que en cualquier otro lugar de Londres.

Si hubiese transcrito todo lo que pensé y sentí durante años corriendo entre sus arboledas, ese libro sería una enciclopedia emocional. Sus suaves pendientes que giran hacia filas de árboles interminables, praderas imprevistas donde grupúsculos de hipsters celebran el domingo con globos de gas y hoola-hops, un niño que grita mientras corre hacia los brazos de su madre.

Victoria Park me vio prepararme para la maratón de Atenas, llorar y reir tantas veces que ya es casi como una amiga inmejorable, una cuna de hojas en otoño y un verano de los que se puede salir a la calle. El invierno nunca se hizo duro entre sus caminos. A ti sí te echaré de menos, en ti dejo de verdad parte de mi corazón, porque tú has sido Londres todos estos años.

Recuerdos de Londres: Meditar o Mindfulness

Meditation

Junto al hipsterío, el running, el internet dating y más recientemente el polyamour, mindfulness se convirtió en tendencia londinense por 2012, y fue tan grande su impacto que hasta el NHS lo adoptó como estrategia para mitigar los problemas mentales del Reino Unido.

Y todos los londinenses, de repente, nos hicimos pequeños budas con los libros de Jon Kabatt-Zinn y el Dalai Lama. Innegable el poder curativo de la técnica, pero tiene un doble fondo: la inacción más cínica y permanecer pasivos como santurrones yogi ante la catástrofe que nos rodea están ocultas en la voz suave que nos guía a través de nuestra respiración.

Con todo la meditación me echó una mano con ese insomnio crónico ahora casi desaparecido y una resistencia al drama digna de un ajedrecista, algo que la neurosis agradece en estos tiempos que corren.

Recuerdos de Londres: Bola 8

billar

Unos billares latinos escondidos entre los oscuros arcos de Elephant and Castle. Se viste barriobajero pero de clientela amable, ya son unas cuantas noches las que tuvimos que salir a gatas del sitio, a las horas en que la gente real sale a desayunar. Cuidado con el licor antioqueño y las mujeres que te retan a la rana: llevas las de perder. Allí me aposté, completamente incapacitado por el alcohol, una sesión de sexo oral al billar y gané, aunque aún no he recibido mi premio, ni se me ha pasado la resaca.

Recuerdos de Londres: Escritores reconocidos

Jerusalem by Jez Butterworth

Jerusalem by Jez Butterworth

Robin Soans, Jez Butterworth, Rachel De Lahay, Mike Leigh, James Graham, Esther Vilar, John Calder (editor de Beckett, entre otros). Con todos tuve la oportunidad de hablar de escritura, de teatro, de política. Robin Soans me guió para llevar a cabo Little Stitches y Jez Butterworth me contó que para combatir la sensación de fracaso que acompaña a todo escritor solo queda un remedio: dejarse caer en la indefensión más absoluta. Esto lo contaba después de haber pasado por el West End y Broadway con posiblemente una de las mejores obras británicas del siglo XXI. También me contó que una obra de teatro es una casa con un fantasma dentro y que nuestra labor es atraer al fantasma.
Mike Leigh decía que toda la vida son tres actos, así que no merece la pena detenerse demasiado en estructura.
Todos me hicieron sentir escritor y parte de un viaje solitario que llevamos emprendiendo más de 2000 años, cuando un hombre o una mujer contaron una historia frente al fuego, frío.

Recuerdos de Londres: Luna Theatre

Luna Theatre

Luna Theatre

Éramos jóvenes, viejos, niños, gays, heteros, latinos, españolitos, nos preocupaban la guerra, el desempleo, la injusticia, el aborto, los desaparecidos. Volamos como pajaritos para desterrar a los perros del UKIP, trabajamos en el festival CASA, nos manifestamos por la gente de Aytotzinapa, nos enamoramos, nos peleamos y nos volvimos a encontrar.

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