Yo iba para algo en la vida

El blog en español de Raúl Quirós Molina

Mes: Abril 2010 (página 1 de 2)

Fragmentos presocráticos falsos

(1) Así los mortales confundidos tal que se entierran para ver la luz y cavan los cimientos de la suya morada en el aire.
 
(2) Pues los hombres no son nunca ellos solos, siempre están moviendose y haciéndose como el valle que nace y muere según el pago del tiempo. Pero hay quien cree ser hombre y creyéndose quieto ve como el ciego, oye como el sordo y habla como un loco.
 
(3) …se asemejan [los mortales] a niños solo que con el semblante serio, por eso sus juegos nunca acaban en risa sino en pena.
 
(4) Los que perdieron los dioses, echando [a ellos] en falta, se pusieron a sí mismos [como dioses] dejandose así abandonados [a ellos mismos, como] en medio del océano.
 
(5) [La mujer] es siempre madre y una, verdad sobre sí misma, pues pare con dolor el dolor.
 
(6) … pues así la verdad, como hijo es el padre y padre el hijo, la tragedia es conocer la tragedia.
 
(7) El que no tiene necesidad de la felicidad es el verdaderamente feliz.
 
(8) … persiguen las palabras como perros las liebres, solo que la liebre es invisible […] y corre siempre detrás del perro.

Die Fragmente der Vorsokratiker, Franz Dürrendorf

Alan Sillitoe

Stars, seen through midnight windows
Of earth-grained eyes
Are fullstops ending invisible sentences,
Aphorisms, quips, mottoes of the gods
Indicate what might have been made clear
Had words stayed plain before them.
(from ‘Stars’ in A Falling Out of Love, 1964)

Alan Sillitoe estuvo en Cosmopoética 2009

La verdad sobre el LHC

Sí, sí, bueno, no puedo detenerme en los detalles técnicos, luego llamo a un ingeniero para que se lo explique. Bien, pues girando en un sentido (en el de las agujas), el acelerador aceleraba en igual proporción y hacía lo mismo con las partículas del sujeto que llevara el reloj. A eso lo llamamos el Fast Forward, y en ocasiones era muy útil, porque bastaba adelantar el reloj una hora e inmediatamente había pasado una hora para el sujeto que lo llevara. Utilísimo para esperar turnos o resultados de lotería. Lo que pasaba con el cuerpo del acelerado (lo llamo así para que me entienda) es que desaparecía mientras estaba en aceleración. ¿A otra dimensión? ¿A otro universo? Yo que sé. El tipo se esfumaba y luego reaparecía en el mismo lugar, solo que una, dos o las horas que hubiera movido las agujas. A veces la gente se llevaba unos sustos increíbles en la parada del autobús. La otra forma de utilizar el aparato fue aquel que el departamento de márketing llamó Pause-Still. No me negará que los carteles de la campaña de publicidad no fueron un lujo de creatividad. Entre nosotros llamábamos al reloj «el mando a distancia de la vida real», aunque como brand es demasiado largo. En este último modo, el acelerador aceleraba al revés, es decir, que las partículas iban en sentido contrario, con lo cual el tiempo del usuario quedaba prácticamente detenido. En este caso, no desaparecía el cuerpo, al menos no es lo que se puede comprobar si uno coloca una cámara slow-motion en la puerta de las Naciones Unidas o alguna entidad financiera: lo que a simple vista parecen ráfagas de aire no son sino usuarios de nuestro reloj con el tiempo enlentecido, corriendo de un lado para otro. En la película se les puede ver perfectamente.

Relato que se incluirá en el libro Un hombre cae de un edificio

Apócrifos de Mairena

De todas las clases que impartía el maestro Mairena, la que mayor excitación provocaba a sus alumnos era la de Política. El maestro, de condición política indefinida, solía sentarse en su mesa y abrir el periódico por la sección de sucesos, mientras dejaba que los alumnos se enzarzaran en agudos debates. Como él mismo argumentaba: “¿La política? Cosa del pueblo, es bien sabido. Nadie mejor que nuestros vendedores de periódicos o nuestras porteras para conocer el estado actual de la economía o los contubernios entre las Cámaras. Mi maestro Abel Martín lo reflejaba de una manera lúcida en estos versos, inspirados seguramente en las palabras de un viejo conocido suyo”:

“Es de noche. Se platica
al fondo de una botica

-Yo no sé,
don José,
cómo son los liberales
tan perros, tan inmorales.

-¡Oh, tranquilícese usté!
Pasados los carnavales,
vendrán los conservadores,
buenos administradores
de su casa.

Todo llega y todo pasa.
Nada eterno,
ni gobierno
que perdure,
ni mal que cien años dure.”

Sin embargo, no faltaba quien objetara a Mairena su impavidez ante los cambios de gobierno que se daban por aquella época.

– ¿No cree usted que la gente debería estar al tanto de los acontecimientos políticos para evitar la tiranía de nuestros dirigentes?
– No considero que ése sea un mal mayor – respondía Mairena.
– Pero, ¡qué barbaridades dice!
– No se caliente, amigo mío, recuerde que el tirano lo es porque “tiranea” a unos tiranizados. Más que ejercer éste el mandato a su gusto, es el pueblo quien permite ser mandado, y sin esto último, cualquier gobierno es una mera ilusión del político, puesto que no hay nada más fugaz que un dirigente sin nadie a quien mandar. Ahora, que el tirano crea que el poder proviene de Dios o de la Historia… No es más que cortesía del pueblo.

—-

Textos apócrifos de Juan de Mairena, Lluis Prévert

Primeras actuaciones

INVISIBLE OLD PEOPLE from lukantumpictures on Vimeo.

Dentro de muy poco, también saldré aquí...

De las inconveniencias de sacar un libro, conseguir buenas críticas y que luego se agote y nadie lo pueda leer

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En varias iglesias de Sevilla pensé lo siguiente

Cuando fui más católico – y siempre, en todo hombre, hay una edad donde lo mágico es menos austero, menos resentido con lo físico y lo razonable – solía acudir a la parroquia a rezar, incluso fuera de los pertinentes servicios y le rezaba a Dios por cosas tan violentas como el final del hambre y de las guerras y los dictadores. Pasó Dios a lo largo de mi adolescencia, se quedaron las guerras, eso sí, y estas permanecían tan presentes y tranquilas como las teleseries, como el Equipo A, como Modern Talking, o la Transición de Mr. Proper a Don Limpio, todo aquello era de alguna manera muy gratificante en el sentido audiovisual: el fusilamiento de Ceacescu ocurrió el mismo día de mi cumpleaños, Sadam cayó para las rebajas de Febrero, la Segunda Guerra del Líbano al comienzo de las vacaciones de mi primer trabajo; luego, por una extraña rémora moralista volví a Dios y le pedí que nunca, nunca hubiera una guerra audiovisual en mi país, que bastara con un conflicto armado, tan cruento como fuera necesario pero sordo y ciego, una vendetta del Kanun albanés, un ajuste de cuentas mafiosi, pero por favor, Dios, nada de soldados atravesándome el cuello en Betacam, ni largas columnas de ancianas empañoladas transportando colchones sobre mulas anoréxicas, no más estudiantes con pañuelos sobre la boca y pateados y repateados cien veces para deleite de futuros columnistas nostálgicos. Le pedí a Dios todo eso y luego le pedí la ceguera: no saber nunca más de ninguna guerra, de ninguna desgracia, ser ciego, sordo y mudo; mejor que todo eso: le pedí ser manco para no juntar las palmas y no tener con qué rezar.
Todo da lo mismo, Ron White

Cioran

Mis libros, mi obra… El carácter grotesco de esos posesivos.
Todo se pervirtió el día que la literatura dejó de ser anónima. La decadencia se remonta al primer autor.

E. M. Cioran

Cosmopoética 2010 (VI)

Ábrete sexo
como una flor que accede,
descorre las aldabas de tu ermita,
deja escapar
al nadador transido,
desiste, no retengas
sus frágiles cabriolas,
ábrete con arrojo,
como un balcón que emerge
y ostenta sobre el aire sus geranios.
Desenfunda,
oh poza de penumbra, tu misterio.
No detengas su viaje al navegante.
No importa que su adiós
te hiera como cierzo,
como rayo de hielo que en la pelvis
aloja sus astillas.
Ábrete sexo,
hazte cascada,
olvida tu tristeza.
Deja partir al niño
que vive en tu entresueño.
Abre gallardamente
tus cálidas compuertas
a este copo de mieles,
a este animal que tiembla
como un jirón de viento,
a este fruto rugoso
que va a hundirse en la luz con arrebato,
a buscar como un ciervo con los ojos cerrados
los pezones del aire, los dos senos del día.

Ana Istarú estará en Cosmopoética 2010

Un paseo por Lyon


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Merci beacoup, je voudrais vous voir la prochaine semaine, je me
rencontrarais Jerome chez lui.

Salut,
Raul.


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Il n’y a pas d’amour heureux
Louis Aragon (1897-1982)

Rien n’est jamais acquis à l’homme Ni sa force
Ni sa faiblesse ni son coeur Et quand il croit
Ouvrir ses bras son ombre est celle d’une croix
Et quand il croit serrer son bonheur il le broie
Sa vie est un étrange et douloureux divorce
Il n’y a pas d’amour heureux

Sa vie Elle ressemble à ces soldats sans armes
Qu’on avait habillés pour un autre destin
A quoi peut leur servir de se lever matin
Eux qu’on retrouve au soir désoeuvrés incertains
Dites ces mots Ma vie Et retenez vos larmes
Il n’y a pas d’amour heureux

Mon bel amour mon cher amour ma déchirure
Je te porte dans moi comme un oiseau blessé
Et ceux-là sans savoir nous regardent passer
Répétant après moi les mots que j’ai tressés
Et qui pour tes grands yeux tout aussitôt moururent
Il n’y a pas d’amour heureux

Le temps d’apprendre à vivre il est déjà trop tard
Que pleurent dans la nuit nos coeurs à l’unisson
Ce qu’il faut de malheur pour la moindre chanson
Ce qu’il faut de regrets pour payer un frisson
Ce qu’il faut de sanglots pour un air de guitare
Il n’y a pas d’amour heureux

Il n’y a pas d’amour qui ne soit à douleur
Il n’y a pas d’amour dont on ne soit meurtri
Il n’y a pas d’amour dont on ne soit flétri
Et pas plus que de toi l’amour de la patrie
Il n’y a pas d’amour qui ne vive de pleurs
Il n’y a pas d’amour heureux
Mais c’est notre amour à tous les deux.


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Ce toit tranquille, où marchent des colombes,
Entre les pins palpite, entre les tombes;
Midi le juste y compose de feux
La mer, la mer, toujours recommencee
O récompense après une pensée
Qu’un long regard sur le calme des dieux!

Paul Valéry, Le cimitière marin


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Bon sinon pour qu’on se revoit autour d’un verre je suis toujours partant mais pour le jour, faudrait que tu me dises lequel te convient le mieux car je dois voir d’autres amis aussi et j’ai divers rendez-vous…

Tiens moi au courant et on se retrouvera avec plaisir…

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